Cada flor de tela es un susurro de eternidad, una caricia que embellece el tiempo sin prisa. Su delicada confección captura la esencia de lo efímero, transformándolo en un símbolo de emociones que nunca se desvanecen. Perfectas para decorar o regalar, son un gesto lleno de gracia y sutileza que deja una huella imborrable.
Incluye:
- 16 Rosas eternas
- Caja
- Moño
- 2 mariposa
- Aroma
Adicionales
Tarjeta personalizada: 3.000